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5 de junio de 2018

¿Me estoy quedando sordo(a)?


Existen cambios normales que se dan durante nuestro proceso de envejecimiento, como lo es la perdida de la audición, también conocida como sordera o hipoacusia. Y desde luego, también sucede en los adultos mayores, pero en muchos casos la perdida de audición es tan gradual que no nos damos cuenta. Tanto para adultos mayores como para su familia y amigos. Hoy te platicamos un poco de la perdida de audición y algunos consejos que pueden ayudarte a enfrentar este problema.


Estás platicando con un familiar o amigo y de repente te alejas un par de metros, no es mucha distancia, pero te das cuenta que "oyes" la voz de tu interlocutor, pero no te es posible distinguir lo que está diciendo, sólo oyes su voz pero no entiendes lo que dice. Es más, tienes que acercarte nuevamente a esa persona y verla de frente para "escucharla" bien y entender lo que te ha dicho. ¿Te ha pasado? Ahora escuchas que te platica de los zapatos nuevos que se ha comprado.

La primera vez que sucede esto, puede que no le des mucha importancia, pero comienza a ser preocupante cuando esta experiencia se repite con cierta frecuencia. 

Días después a tu primera conversación con tu familiar, te repite lo que conversaron en esa primera ocasión, hablan sobre los zapatos nuevos... "Sí, esos zapatos nuevos que me compré junto con el vestido azul que te platiqué." 

Tu recuerdas la conversación sobre los zapatos nuevos, ¡pero no está en tu memoria haber hablado sobre algún vestido azul!; por supuesto te exaltas con tu interlocutor porque tu no sabías nada sobre un vestido azul.  Pero muy, muy en el fondo sabes que seguramente te lo platico, pero la realidad es que no pudiste escucharlo y por eso, ni te enteraste. ¿Cómo te sientes ante eso?  

Cada quien puede sentirse de diferente forma ante esta situación hipotética que hemos narrado, pero la realidad es que este tipo de incidentes nos enfrentan a plantearlos la posibilidad de la perdida de nuestra audición. Y eso no es nada sencillo. 

De hecho, hay muchos adultos mayores que niegan experimentar estos incidentes, de tal forma que culpan a su interlocutor de las omisiones en sus conversaciones... "Tu nunca me platicaste del vestido azul, solo me contaste que te compraste unos zapatos nuevos, tu siempre me cuentas las cosas incompletas"

¡Cuidado!, lo que estamos diciendo es que enfrentar la perdida de audición es un asunto complicado y para muchos adultos mayores es difícil aceptar que no se está escuchando adecuadamente la voz de una persona. Estos adultos mayores pueden comenzar a ser percibidos por la gente a su alrededor como desconfiados o recelosos y repetitivos, porque al no poder distinguir una conversación completa es posible que pasen por alto detalles importantes y se quieren asegurar de haber recibido toda la información necesaria proveniente de la conversación, ya que temen cometer errores provenientes de su falta de audición. En otros casos, los adultos mayores son percibidos como olvidadizos o que no son capaces de poner atención, por decir lo menos.

Desde luego, esto también puede generar mucha ansiedad y depresión en quien vive la hipoacusia. De igual forma, es posible que quien tenga una perdida auditiva comience a fomentar su aislamiento social, por temor a no comprender todo lo que le plantean sus interlocutores y a no ser comprendido por su círculo social ante la imposibilidad de escucharlos en totalidad.

¿Qué podemos hacer ante esta situación? 

  •  Acudir con tu médico. Si bien la perdida auditiva es un signo normal de envejecimiento, también es cierto que puede estar relacionada a alguna otra situación de salud por la que estés atravesando. Tu médico te dará claridad al respecto.
  • Revisa los medicamentos que tomas. Todos los medicamentos producen reacciones secundarias, algunos más que otros y estas reacciones dependen mucho de la persona que los ingiere. Es probable que tu medicación este generando un efecto tóxico en tu oído que pueda incrementar tu perdida auditiva. Platícalo con tu médico.  
  • Realizarse una audiometría. Este procedimiento consiste en escuchar diversos rangos de sonido para determinar si pueden ser percibidos por el oyente. Nos ayuda a determinar el nivel de perdida auditiva.
  • Llevar a cabo una limpieza de oídos. Este tratamiento sirve para eliminar el cerúmen endurecido dentro de tus oídos acumulado por años. El médico te recomienda un reblandecedor de cerumen que puede ser de tipo oleoso o aceitoso; después de unos días tu médico o enfermera puede realizarte una adecuada irrigación del oído para eliminar el tapón ceroso.
  • Evitar exponerse a ruidos en tonos altos y a gritos.
  • Cuida tus oídos al bañarte y si realizas natación. Particularmente, no recomiendo los tapones de oídos porque pueden generar presiones de vacío en tu oído que pueden dañarlos más. Pero cuida que no les entré agua mientras te bañas. Si nadas como parte de tu actividad, procura que la gorra de natación además de cubrir tu cabello, también cubra tus oídos para evitar que les entré demasiada agua.
Si no realizas actividad física, te dejamos 23 razones para hacer ejercicio dirigidas a los adultos mayores.
  • Considera aprender lenguaje de señas mexicano. Quizá en este momento tu perdida auditiva sea mínima, pero debemos ser conscientes que si la perdida de audición es un signo de envejecimiento, es probable que a mayor edad nuestra audición disminuya considerablemente. Puede ser conveniente aprender lenguaje de señas cuando aún podemos escuchar las instrucciones de quien imparte la clase. Muchas de las palabras son muy fáciles de aprender y pueden ayudarte muchísimo. 
  • Plantéate la posibilidad de utilizar un audífono. Los audífonos son ayudas externas, equipos pequeños que nos permiten amplificar el sonido para que podemos escucharlo adecuadamente. Entiendo que para muchos adultos mayores este punto es difícil de conciliar y varios prefieren prescindir de este aditamento, aunque ya lo posean. Pero date la oportunidad de utilizarlo por un tiempo, para que tengas la posibilidad de notar la diferencia en tu audición.
  • Cambia tus timbres de teléfono y alarmas a tonos más graves o utiliza ayudas visuales o luminosas. Esta implementación puede funcionar diferente para cada persona, pero si logras que tus timbres y alarmas puedas verlos en vez de escucharlos, ya estarás un paso adelante.
Como ves, la perdida de audición suele ser bastante común entre los adultos mayores. Tan común, que puede ser beneficioso y divertido encontrar formas de comunicarse que no incluyan señales auditivas.

Y creo que esto ya existe...una adulta mayor me dijo: 
"Para eso está el chat del Whatsapp" 👀 🙆


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