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1 de marzo de 2016

Salir de la depresión con un jardín.

Jardín japonés.

Mucha gente experimenta una depresión profunda cuando se entera que tiene alguna enfermedad discapacitante o el simple hecho de no ver cumplidos los sueños de jubilación pueden originar un estado de tristeza enorme. Aquí un ejemplo de como un esposo logra sacar a la depresión a su esposa y convierten su granja en un espacio turístico muy atractivo.

Toshiyuki Kuroki y su esposa hace 10 años estaban planeando su retiro, después de trabajar toda una vida en su granja lechera, deseaban realizar un viaje alrededor de su país, Japón.


Pero la Señora Yasuko Kuroki, quien padece diabetes, perdió la vista debido a las complicaciones que produce esta enfermedad. Para ella, esto se convirtió en algo discapacitante que le impidió seguir ayudando en las labores de la granja y Yasuko decidió retraerse del mundo y permanecer encerrada en su casa. De manera obligada, el Señor Kuroki sólo podía limitarse a observar como día a día su esposa sufría una profunda depresión.

Un día, el Señor Kuroki se percató que los vecinos se paraban a observar su pequeño jardín en donde crecían unas flores de color rosa llamadas Shibazakura. Este hombre pensó que si sembraba más semillas crecerían más flores que atraerían la atención de muchos más transeúntes que podrían platicar con su esposa y distraerla de su depresión.

Kuroki cuidando el jardín.

Así que planteó esto como misión, cerró su granja lechera y durante dos años se dedicó a preparar el terreno, cortó árboles, sembró semillas y cuido de las pequeñas plántulas para que pudieran dar las espectaculares flores rosas que año con año se extienden por su jardín, creando una alfombra rosa.

Alfombra rosa de flores.

Así, después de 10 años, el jardín en Shintomi, una ciudad de Japón ubicada en la prefectura de miyazaki está abierto al público y atrae a más de 7,000 visitantes al año.

El hombre que sacó a su esposa de la depresión.

Y como el Señor Kuroki previó, los visitantes contribuyen a la felicidad de su esposa, ya que pueden conversar con ella, mientras en el jardín florecen las Shibazakura.

Señora Kuroki feliz.

Como en este ejemplo, no siempre nuestros planes se cumplen como los teníamos trazados; sin embargo, estos cambios que en un principio pueden parecer malos, son una buena posibilidad de convertirlos en algo mucho más provechoso. Sólo falta algo de esfuerzo y disposición por parte de nosotros para que así sea. 

¿Tú que has hecho para no caer en la depresión?

Con información y fotos de CCTV News y DailyMail.

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2 comentarios :

Sorgal7 dijo...

Yo, gracias a Dios, no he caído en la depresión. Estoy muy feliz a mis casi 68 años, muy feliz de estar viva, de desayunar con mis hijas en el Casino y jugar maquinitas, me encanta compartir con mi hija Pily, todas las cosas que me suceden durante los días que no nos vemos, de detenerme en el camino a ver los árboles o los edificios, intercambiar frases con la gente, asistir a mis cursos en la UTE, sentir la piel de mis brazos helada por el frío, subirme al metrobús, oír las canciones que transmiten en las estaciones del metro pero sobretodo disfrutar de la deliciosa comida del Casino Life o los deliciosos desayunos del Palace.

Adulto Mayor Pleno dijo...

Sorgal7 Gracias por compartir tu experiencia y felicidades por disfrutar tanto de tu día a día.

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