Busca en Adulto Mayor Pleno.

12 de junio de 2013

Crónica desde el hospital: Renunciar o no a mi derecho a tratamiento.

¿Renunciar o no al tratamiento?

Tras un breve seguimiento de las lesiones por caída que llevan a muchos adultos mayores al hospital, las historias de hoy buscan reconocer otro problema muy recurrente en los adultos mayores que están internados en servicios médicos hospitalarios. ¿Renuncio o no a mi derecho a tratamiento

Ante la buena salud, nadie quiere considerar lo que haría si tuviera que ingresar a un hospital por alguna lesión o enfermedad. Sin embargo, como adulto mayor con alguna enfermedad crónica (diabetes, hipertensión, entre otras), es necesario tomarse un tiempo para reflexionar sobre las decisiones a tomar cuando se encuentra en una situación médica difícil como las que se describen a continuación.

Magda tiene 83 años, llegó al hospital por una lesión en la pierna, es hipertensa y tiene cáncer terminal. Inmediatamente, la familia de Magda, al enterarse que estaba hospitalizada, inició las gestiones para sacarla del nosocomio. Querían atenderla en su casa. Sólo que la única que podía decidir su egreso del hospital era Magda y ella se negó. La decisión de esta señora de 83 años fue permanecer en el hospital para recibir el tratamiento necesario para recuperar la movilidad de su pierna. 

José Luis tiene 89 años. Se cayó en su casa cuando estaba solo y sufrió una fractura de cadera. José Luis tuvo un infarto hace algunos años y también es hipertenso y diabético lo que lo ha llevado a padecer insuficiencia renal. Este adulto mayor debe someterse a una cirugía de cadera, sin embargo un médico ha informado a José Luis y a su familia de los riesgos que conlleva un procedimiento como éste en una persona como él. José Luis decide que es mejor detener la atención médica e irse a su casa sin recibir tratamiento. Pero ahora, su familia no avala la decisión de dejar el hospital y preguntan al médico si es posible que José Luis pueda ser intervenido quirúrgicamente.

Es claro que las decisiones de estos adultos mayores no coinciden con las que toman sus familiares o allegados, ya que cada quien tiene visiones distintas acerca de lo que es correcto con respecto a su salud, pero finalmente quién tiene la última palabra es el enfermo.

Si usted fuera Magda o José Luis, ¿que le gustaría hacer, recibir tratamiento o rehusarse a algún procedimiento médico? ¿Su familia sabe cómo piensa acerca de este tema? ¿Tiene algún documento, como el de Voluntad Anticipada que registre sus decisiones ante situaciones como éstas?

Si le interesa estar al tanto de las nuevas publicaciones de Adulto Mayor Pleno, suscríbase por correo electrónico, síganos por Twitter, Facebook o por Google+

TAMBIÉN PUEDE INTERESARLE:


No hay comentarios. :

Otros artículos que pueden ser de tu interés: